El Fondo Monetario Internacional publicó un informe el 7 de mayo en el que señala que la inteligencia artificial (IA) está cambiando la forma en que los sistemas financieros responden a las vulnerabilidades cibernéticas y a los incidentes de seguridad, al mismo tiempo que amplifica los riesgos de ciberseguridad y plantea una amenaza potencial para la estabilidad financiera, según el informe.
El informe indica que, a medida que las vulnerabilidades se descubren y se explotan a velocidades mayores, los riesgos de ciberataques de seguridad se están volviendo cada vez más de carácter sistémico. La aceleración en la explotación de vulnerabilidades crea un entorno de amenaza más complejo para las instituciones financieras.
El sector financiero comparte infraestructura digital con las industrias de energía, telecomunicaciones y servicios públicos. Esta infraestructura compartida significa que los ciberataques asistidos por IA podrían potencialmente extenderse a través de múltiples sectores que dependen de los mismos sistemas subyacentes. Una sola vulnerabilidad de seguridad podría afectar a numerosas instituciones simultáneamente.
Estas características crean la posibilidad de que los riesgos cibernéticos tengan impactos macroeconómicos amplios, desencadenando reacciones en cadena que incluyen pérdida de confianza, interrupciones en los pagos, tensiones de liquidez y ventas forzadas de activos en todo el sistema financiero.