Según el resumen de datos de Jin10, Irán atacó bases aéreas israelíes el 9 de junio y, posteriormente, anunció el fin de sus operaciones militares contra Israel, mientras advertía de represalias más estrictas si Israel reanuda los ataques sobre Líbano. La Fuerza de Defensa Israelí confirmó que llevó a cabo dos ataques de represalia dentro del territorio iraní, afirmando que todas las operaciones se realizaron de forma independiente y que está preparada para un conflicto de días o potencialmente más largo.
El presidente de EE. UU., Trump, presionó al primer ministro israelí, Netanyahu, para que detenga la escalada adicional contra Irán y pidió a ambos bandos que cesen los ataques mutuos. Mientras tanto, las negociaciones de paz continuaron en varios frentes: el gobierno de Irán indicó que sigue abierto al diálogo con EE. UU. si Washington cambia su enfoque, el presidente de Líbano, Joseph Aoun, comenzó a discutir un acuerdo de no agresión con Israel y el primer ministro de Qatar se reunió con el ministro de Asuntos Exteriores de Irán para impulsar esfuerzos de mediación.