Según Jin10, el Gabinete de Japón aprobó el 3 de junio un presupuesto suplementario de 3,1 billones de yenes (19,4 mil millones de dólares) para mitigar los efectos de la inflación derivados de las tensiones geopolíticas en Oriente Medio. El paquete incluye un fondo de reserva de 2,5 billones de yenes destinado a compensar los aumentos de los precios de las materias primas mediante subsidios, con un enfoque inicial en estabilizar los precios de la gasolina.
El gobierno planea financiar el paquete mediante una nueva emisión de deuda, aunque espera mantener sin cambios los niveles totales de emisión de bonos en base al año calendario cancelando partes de la deuda aprobada previamente del año fiscal anterior.