De acuerdo con Robin Brooks, investigador principal de la Brookings Institution y ex estratega de FX de Goldman Sachs, el 21 de julio Japón enfrenta una crisis crítica de deuda. Brooks advirtió que, sin compras continuas del Banco de Japón (BOJ) de bonos del gobierno, las tasas de interés a largo plazo podrían dispararse sin control hasta niveles de dos dígitos por encima del 10%.
Con la deuda pública de Japón situándose en el 240% del PIB, Brooks estimó que, si se retira la intervención del BOJ en el mercado, las tasas de interés a largo plazo podrían subir al menos 300 puntos básicos desde los niveles actuales. Sostuvo que los topes artificiales a la tasa de interés eliminan las primas de riesgo adecuadas, lo que provoca salidas de capital y debilidad del yen. Brooks concluyó que la reducción de la deuda es la única solución sostenible para poner fin al ciclo de depreciación de la divisa.