De acuerdo con Bitcoin Magazine, el gobierno de Kazajistán aprobó el 18 de julio un programa estratégico de minería digital que exige que los mineros transfieran el 10% de los activos digitales minados al Estado después de cubrir los costes de electricidad y de servicios de red. El programa, creado mediante un decreto presidencial firmado el 7 de julio y la resolución gubernamental n.º 638, busca construir una reserva cripto estratégica nacional gestionada por la rama de inversiones del Banco Nacional, canalizando la producción de la minería a través de infraestructura estatal regulada.
En el marco de la iniciativa, los mineros que resulten aprobados reciben contratos de electricidad a 10 años con tarifas máximas fijadas por los productores estatales de energía. La asignación inicial incluye una cuota de 300 megavatios del complejo térmico Ekibastuz GRES-1, y los centros de datos participantes deben operar al menos 150 megavatios y poner en funcionamiento equipos con capacidad de alcanzar hasta 150 terahashes por segundo.