Un nuevo estudio encuentra que la mayoría de los protocolos cripto generan ingresos, pero no divulgan información clave para los inversores. Las brechas críticas incluyen acuerdos con market makers y comunicación estructurada con inversores.
Conclusiones clave
La mayoría de los protocolos de criptomonedas están generando ingresos medibles, pero pocos proporcionan el nivel de transparencia que se espera en los mercados financieros tradicionales, según una nueva investigación de Novora.
El estudio, que revisó más de 150 proyectos en sectores que incluyen intercambios descentralizados, plataformas de préstamos e infraestructura blockchain, encontró que el 91% de los protocolos tienen ingresos trazables. Sin embargo, solo una fracción pequeña presenta esos datos de una manera accesible para los inversores.
La brecha más marcada está en la divulgación de arreglos de creación de mercado. Menos del 1% de los protocolos proporciona cualquier información sobre acuerdos con market makers, a pesar de su influencia directa en la liquidez de los tokens y la formación de precios. Estos arreglos a menudo implican préstamos de tokens, incentivos u opciones que pueden afectar de manera material las condiciones de negociación.

Un solo protocolo del conjunto de datos, Meteora, ha divulgado públicamente esos detalles, poniendo de relieve lo que el informe describe como un punto ciego crítico en la industria.
Los hallazgos apuntan a un problema más amplio: existe la información, pero no la comunicación. Solo el 3% de los protocolos mantiene un centro dedicado de relaciones con inversores que consolida la información financiera y operativa. La mayoría depende de canales fragmentados como publicaciones de blog, foros de gobernanza o redes sociales, lo que dificulta que los inversores se formen una visión clara.
El informe también examinó la adopción del Blockworks Token Transparency Framework, un modelo estandarizado de divulgación introducido en 2025. Solo el 9% de los protocolos lo ha adoptado, con la participación concentrada en un pequeño grupo de proyectos de finanzas descentralizadas. No se encontraron redes blockchain importantes de capa-1 o capa-2 usando el marco.
La alineación de los tenedores de tokens sigue siendo desigual. Alrededor del 38% de los protocolos ofrece alguna forma de acumulación de valor, como reparto de comisiones, recompras o recompensas por staking. La mayoría, 62%, otorga derechos de gobernanza sin beneficios económicos directos; una estructura más común entre redes blockchain grandes que entre plataformas orientadas a operar.
Las diferencias por sector son pronunciadas. Los protocolos de trading perpetuo tienen más probabilidades de compartir ingresos con los usuarios, mientras que las redes de capa base tienden a quedarse atrás al ofrecer incentivos financieros vinculados a la propiedad del token.
A pesar de estas carencias, la infraestructura subyacente de datos está mayormente en su lugar. La mayoría de los protocolos se rastrean en múltiples plataformas de análisis, incluidas Token Terminal, Dune y Defillama, lo que permite análisis financieros detallados. El informe sugiere que el problema no es la disponibilidad, sino la presentación.
Connor King, Fundador de Novora, comentó en X, diciendo: “Los protocolos cripto no están ocultando sus fundamentos. Están fallando al presentarlos”, y añadió que “los protocolos que inviertan en esto ahora serán los que los asignadores institucionales puedan respaldar primero”.
A medida que crece el interés institucional en activos digitales, la falta de divulgación estandarizada podría convertirse en una limitación. Los inversores acostumbrados a los mercados tradicionales a menudo esperan reportes claros sobre ingresos, gobernanza y acuerdos contractuales.
El estudio sostiene que mejorar la comunicación con los inversores puede ser una forma de bajo costo para que los protocolos atraigan capital. Quienes inviertan en reportes estructurados y transparencia podrían obtener una ventaja a medida que el mercado madure.
Por ahora, el sector cripto presenta una paradoja: un entorno rico en datos con poca claridad. Hasta que esa brecha se cierre, muchos inversores seguirán navegando el mercado con información incompleta.