Midas dijo que recaudó 50 millones de dólares para resolver un problema persistente para los inversores de rendimiento onchain: la liquidez.
La firma, que convierte estrategias de rendimiento institucional en tokens basados en blockchain, cerró una ronda de financiación de Serie A liderada por RRE y Creandum, con respaldo de firmas como Framework Ventures, Franklin Templeton y Coinbase Ventures.
La recaudación llega mientras las instituciones exploran carteras tokenizadas, con la liquidez y la velocidad de liquidación aún limitando una adopción más amplia. Muchos productos de inversión tokenizados operan a través de estructuras tipo bóveda, colocando los fondos de los usuarios en estrategias como préstamos o yield farming en distintos protocolos de DeFi. Aunque pueden generar rendimientos constantes, a menudo inmovilizan el capital, obligando a los inversores a esperar las recompras.
Midas utilizará la nueva financiación para construir y desplegar un sistema que permita a los usuarios salir de sus posiciones de forma instantánea, en lugar de esperar días.
Denominada Midas Staked Liquidity (MSL), la funcionalidad busca acabar con los retrasos en las retiradas con una capa de liquidez separada que se sitúa junto a sus productos. En lugar de deshacer posiciones cada vez que un inversor sale, el sistema utiliza capital preasignado para atender las retiradas bajo demanda.
“Esta ronda nos da el capital para escalar la infraestructura que hay detrás, permitiendo recompras instantáneas, mayor liquidez y acceso a estrategias más amplias sin sacrificar la transparencia ni el rendimiento”, dijo el cofundador y CEO Dennis Dinkelmeyer.
Desde que comenzó en 2024, Midas dijo que emitió 1.700 millones de dólares en activos tokenizados, distribuyendo 37 millones en rendimientos a los inversores.