Según The Economist, Elon Musk dijo en una entrevista reciente con el editor de la publicación que la inteligencia artificial superará la inteligencia humana en el plazo de cinco años. Cuando se le preguntó si los humanos mantendrían el control sobre el desarrollo de la IA en una década, admitió que la probabilidad es baja. Musk también propuso un marco de autorregulación del sector con tres niveles: reuniones semanales o quincenales de seguridad entre los principales laboratorios de IA, incluida OpenAI, Google DeepMind, Anthropic y xAI, para compartir información sobre riesgos; que los competidores revisen los nuevos modelos una o dos semanas antes de su lanzamiento, con autoridad para retrasarlo si surgen preocupaciones de seguridad; y la intervención del gobierno solo como último recurso, después de que se desoigan las advertencias del sector.
Musk también criticó abiertamente por primera vez al CEO de OpenAI, Sam Altman, afirmando que la compañía ha abandonado su misión original sin fines de lucro de código abierto y se ha transformado en una empresa cerrada con fines de lucro valorada en 80.000 millones de dólares, en contradicción con sus principios fundacionales. Reveló que el equipo central de Anthropic dejó OpenAI principalmente por la pérdida de confianza en Altman. A pesar de esa ruptura, Musk pidió a la industria dejar de lado agravios personales y colaborar en mecanismos de seguridad de la IA. Reconoció que la IA conlleva un 10-20% de riesgo de extinción humana, pero argumentó que es preferible adoptar la tecnología mientras se implementan salvaguardas, en lugar de abandonarla.