Según la empresa noruega de autobuses Ruter, las pruebas realizadas a finales del año pasado en dos autobuses eléctricos revelaron una vulnerabilidad en la tecnología de actualizaciones remotas (OTA) que podría permitir el acceso remoto a los sistemas de control del vehículo. La compañía descubrió que un autobús presentaba riesgos potenciales vinculados a la funcionalidad OTA, y que el acceso a la batería y al sistema de control del suministro eléctrico era posible mediante la red móvil a través de una tarjeta SIM rumana.
La investigación llevó al Reino Unido y a Dinamarca a realizar sus propias revisiones de seguridad sobre autobuses eléctricos fabricados por la empresa china Yutong. En mayo, el American Enterprise Institute recomendó revisiones adicionales de seguridad y restricciones sobre cierto hardware y software de fabricación extranjera en vehículos para protegerse frente a amenazas de espionaje extranjero.