En el podcast, Anthony Pompliano y Jordi Visser discutieron algunas de las tendencias macroeconómicas que están afectando los mercados internacionales en este momento. Cuando el crecimiento en empleos disminuye o se vuelve negativo, los inversores suelen anticipar cambios en la política de tasas de interés. Las expectativas sobre las tasas de interés son fundamentales para determinar el valor de los activos. Un aumento en las tasas tiende a presionar las acciones de crecimiento, mientras que tasas más bajas pueden ser beneficiosas para activos de riesgo como las acciones tecnológicas y las criptomonedas. En caso de que la inflación sea alta, los bancos centrales podrían mantener las tasas de interés más altas que antes. Por el contrario, la reducción del crecimiento económico puede llevar a los responsables de la política a recortes en las tasas. Debido a estas señales discrepantes, ha habido una mayor volatilidad en los mercados.
El otro tema de interés fue la situación de los mercados de crédito privado. Durante los últimos diez años, el crecimiento del crédito privado ha sido vertiginoso, con inversores buscando rendimientos superiores a los del sistema bancario tradicional. Sin embargo, algunos analistas consideran que, en caso de que las condiciones económicas empeoren, ciertas áreas del sector podrían experimentar estrés. Grandes retiros de fondos de crédito privado podrían causar problemas de liquidez en los diferentes vehículos de inversión. Por ello, los inversores están vigilando de cerca el sector para detectar las primeras señales de una brecha financiera mayor.
La revaloración de los activos de crecimiento puede ser impulsada por la disrupción de la IA. Uno de los temas de discusión fue el papel creciente de la inteligencia artificial en la economía. Jordi Visser argumenta que la tecnología de IA comenzará a transformar las estrategias corporativas, el mercado laboral y las decisiones sobre asignación de capital. Un impacto evidente es que las acciones de software y tecnología están siendo revaloradas. El uso de inteligencia artificial puede disminuir la competitividad de algunas empresas de software.
En caso de que las herramientas de IA simplifiquen el proceso de desarrollo de aplicaciones, las barreras de entrada para las empresas de software podrían disminuir. Este cambio puede reducir los múltiplos de valoración de la mayoría de las empresas tecnológicas. En consecuencia, los inversores comenzarán a mover dinero hacia otros sectores. Visser propuso que las industrias relacionadas con las materias primas, la energía y la infraestructura física podrían beneficiarse del siguiente ciclo económico. La IA se desarrolla mediante un uso intensivo de electricidad, hardware informático y infraestructura de datos. Por lo tanto, las empresas que operan en la producción de energía, semiconductores y centros de datos pueden experimentar una demanda creciente.
La discusión también abordó el impacto de estos cambios estructurales en las carteras de inversión a largo plazo. Los métodos tradicionales, como el modelo de cartera 60/40, que combina acciones y bonos, podrían no ser tan efectivos en un mundo económico que cambia a un ritmo tan acelerado. En su lugar, los inversores pueden necesitar medidas de diversificación mayores, que consideren la disrupción tecnológica y los entornos macroeconómicos en cambio. Finalmente, la conversación entre Anthony Pompliano y Jordi Visser refleja un argumento más amplio en los mercados financieros. Muchas personas en el mundo consideran que las tecnologías emergentes y las dinámicas económicas están llevando a los inversores a reconsiderar las estrategias tradicionales de inversión.