Según Reuters, el 9 de julio, Putin rechazó las sugerencias de cese al fuego de su círculo cercano y en su lugar prepara una nueva ofensiva brutal para capturar la región de Donbás en Ucrania, reveló un informante del Kremlin. El líder ruso desestimó a los asesores que proponían un compromiso basado en las líneas frontales actuales, permaneciendo, al parecer, convencido de que Rusia pronto tomará el territorio oriental a pesar de los avances militares lentos este año.
Funcionarios de inteligencia ucranianos advirtieron que Putin se está preparando para una escalada militar adicional, con analistas alertando sobre posibles ataques a objetivos europeos. La decisión de Putin llega tras los ataques con drones ucranianos a refinerías de petróleo y puertos rusos, que han causado severas escaseces de combustible y han llevado sus índices de aprobación a sus niveles más bajos desde la invasión de 2022.