Según Andrew Gault, CEO de ZeroTier y socio fundador en 7percent Ventures, la amenaza de la computación cuántica para los sistemas financieros se extiende mucho más allá de las claves privadas de Bitcoin. El 30 de mayo, Gault advirtió sobre una estrategia de “capturar ahora, descifrar después” en la que los atacantes ya están almacenando comunicaciones cifradas, registros de autenticación de pagos y firmas digitales transmitidas entre instituciones financieras, esperando a que en el futuro existan computadoras cuánticas suficientemente potentes para descifrarlas.
Gault recalcó que el riesgo real está en los datos de autenticación y firmas que fluyen a diario a través de exchanges, proveedores de custodia, puentes entre cadenas y las instituciones financieras, y no en datos estáticos almacenados. El equipo de seguridad de Google ha priorizado las firmas digitales y los sistemas de autenticación de identidad en su plan de migración poscuántica, que se espera completar para 2029. Mientras tanto, una investigación de febrero de Citigroup estimó que, si los ataques cuánticos comprometen el cifrado que protege el acceso de los principales bancos de EE. UU. al sistema de pagos Fedwire, el impacto económico podría alcanzar 2–3,3 billones de dólares, equivalente a una caída del 10–17% del PIB de EE. UU.