En un seminario de la Asamblea Nacional del 12 de mayo, una enmienda revisada de la Ley de Finanzas Especiales de Corea del Sur exige que las bolsas nacionales de criptomonedas presenten automáticamente informes de operaciones sospechosas (STRs) ante la Unidad de Inteligencia Financiera cuando los usuarios transfieran activos digitales por valor de más de 10 millones de won a bolsas en el extranjero o a billeteras privadas. Expertos de la industria y legisladores manifestaron su preocupación de que el mecanismo podría frenar la actividad del mercado y la participación de los usuarios. Los ponentes señalaron que el sistema podría procesar más de 5 millones de STRs al año, aproximadamente 13.600 diarios, lo que tensionaría la capacidad regulatoria. Académicos destacaron que el enfoque se desvía de los estándares de EE. UU., que exigen sospecha razonable en lugar de informes automáticos, y advirtieron sobre posibles distorsiones del mercado y un exceso regulatorio.