S&P Global el 4 de junio decidió no modificar sus reglas de índice de referencia para acelerar la inclusión de SpaceX en el S&P 500 tras la anunciada salida a bolsa de la compañía la próxima semana. El S&P 500 exige a las empresas respetar un periodo de “seasoning” de 12 meses antes de ser elegibles, y S&P se negó a acortar este plazo pese a que consideró reducirlo a seis meses y ajustar su requisito de flotación, que normalmente exige que se ofrezca al menos el 10% de las acciones, aunque SpaceX planea ofrecer menos del 5%.
S&P afirmó que la decisión “preserva los principios centrales del índice”, señalando que “aunque puede haber compensaciones entre el cumplimiento estricto de estos requisitos de elegibilidad y la representatividad amplia, la metodología actual ofrece una cobertura sustancial del mercado y un equilibrio sectorial”. Sin embargo, S&P sí implementó requisitos alternativos de flotación para empresas muy grandes en su amplio S&P Total Market Index y en el Dow Jones U.S. Total Stock Market Index.