Elon Musk's SpaceX presentó una solicitud para una oferta pública inicial con un objetivo de valoración de aproximadamente 1,75 billones de dólares estadounidenses el 21 de mayo, después de una pérdida de 4,28 mil millones de dólares estadounidenses en el trimestre finalizado el 31 de marzo. La presentación de la compañía revela que el fuerte gasto en cómputo de centros de datos enmascara la rentabilidad en su división central de internet satelital Starlink, mientras los inversores apuestan a que los ingresos de Starlink pueden financiar el programa del cohete Starship y respaldar un impulso más amplio hacia la inteligencia artificial. Las medidas tradicionales de valoración no explican completamente el precio, aunque algunos análisis sugieren que los negocios de satélites y espacio por sí solos podrían respaldar una valoración cercana a 2 billones de dólares estadounidenses.
La rentabilidad de Starlink respalda pérdidas más amplias
Starlink fue la única división rentable de SpaceX el año pasado, generando 4,42 mil millones de dólares estadounidenses en ingresos. En el primer trimestre, Starlink representó el 69% de las ventas totales de la empresa, mientras su base de suscriptores se duplicó con creces año contra año hasta alcanzar 10,3 millones de usuarios.
La pérdida trimestral se debió principalmente al gasto planificado en capacidad futura de centros de datos. La unidad de cómputo de centros de datos de SpaceX registró una pérdida de 6,35 mil millones de dólares estadounidenses durante el año anterior completo, con el gasto de capital en el primer trimestre para el cómputo de centros de datos alcanzando 7,7 mil millones de dólares estadounidenses.
Centros de datos orbitales: planificados pero no probados
El prospecto de la IPO de SpaceX divulga planes para construir y lanzar centros de datos orbitales, con instalaciones basadas en el espacio que podrían comenzar a desplegarse tan pronto como en 2028. Sin embargo, la presentación reconoce incertidumbres significativas: los centros de datos orbitales siguen sin probarse y podrían no funcionar nunca como modelo de negocio.
El costo representa una barrera importante. El análisis actual estima que el costo de una instalación orbital es aproximadamente tres veces el de un equivalente terrestre. Además, la viabilidad de un centro de datos orbital enfrenta limitaciones por la capacidad de lanzamiento limitada y los costos elevados de lanzamiento, lo que podría retrasar o impedir el despliegue viable.
La oferta representa una prueba del apetito de los inversores por un posible cambio en la infraestructura de la nube: los sistemas de cómputo que almacenan y procesan datos para servicios en línea.