Según Nikkei, la cobertura del dosel arbóreo de Tokio (la proporción de la superficie cubierta por ramas, troncos y hojas) cayó de 9,2% en 2013 a 7,3% en 2022, lo que representa una pérdida de aproximadamente 12 kilómetros cuadrados de área sombreada durante el periodo, equivalente aproximadamente a 250 campos de béisbol grandes.
La caída contrasta con los esfuerzos globales por ampliar la cobertura de árboles en las zonas urbanas para combatir los aumentos de temperatura en verano relacionados con el cambio climático. En comparación, Phoenix, Arizona, pese a estar rodeada de desierto, mantiene una cobertura de dosel arbóreo del 11% a 2024, superando el nivel actual de Tokio.