El 8 de junio, el primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, emitió un ultimátum a las empresas tecnológicas, incluidas Apple y Google, para que introduzcan controles a nivel de dispositivo que impidan que los niños envíen y reciban imágenes sexualmente explícitas, o se enfrenten a acciones legislativas. Al hablar en London Tech Week, Starmer pidió a las firmas activar funciones integradas o desarrollar soluciones tecnológicas en los teléfonos inteligentes y tabletas que se venden en el Reino Unido. Las medidas se aplicarían a sistemas operativos como iOS y Android y no afectarán a los usuarios adultos que verifiquen su edad.
La organización benéfica infantil NSPCC dio la bienvenida al anuncio del Gobierno, y su director ejecutivo, Chris Sherwood, señaló que la tecnología para bloquear la desnudez podría prevenir el acoso en línea y el abuso sexual infantil. «El tiempo se acabó para las grandes tecnológicas», dijo Sherwood, subrayando que las protecciones obligatorias a nivel de dispositivo suponen un paso importante para combatir la explotación de menores en línea.