Según analistas del mercado, el 16 de julio las acciones de chips cayeron con fuerza en medio de la preocupación de los inversores por si los enormes gastos en inteligencia artificial generarían rendimientos suficientes para justificar las valoraciones actuales, mientras que el deterioro de las tensiones entre EE. UU. e Irán frenaba aún más el apetito por el riesgo.
El Índice Filadelfia de Semiconductores se desplomó un 4,29%, mientras que el Nasdaq Composite cayó un 1,47% y el S&P 500 bajó un 0,51%. Los ADR de TSMC cayeron un 2,32% y los ADR de SK Hynix se desplomaron un 13,55%, pese a que los resultados del 2T de TSMC superaron lo esperado y a que elevó su guía de gasto de capital para 2026 a 60–64 mil millones de dólares, frente a la estimación previa de 52–56 mil millones. Micron, AMD y Broadcom cayeron cada una más de un 5%, y la debilidad más amplia en semiconductores se reflejó en que el VanEck Semiconductor ETF retrocedió casi un 4%.