Un grupo bipartidista de legisladores de EE. UU. ha presentado una versión revisada de la Ley PARITY para modernizar la forma en que se gravan los activos digitales. La legislación ordena al Servicio de Impuestos Internos (IRS) estudiar posibles medidas de alivio fiscal para cripto, incluidas exenciones para transacciones pequeñas y reglas más claras para los pagos con stablecoins. La propuesta refleja el reconocimiento en Washington de que los marcos fiscales existentes podrían no ser adecuados para el uso cada vez más amplio de los activos digitales en la actividad financiera cotidiana.
Panorama general de la Ley PARITY y sus impulsores
La versión actualizada de la Ley Digital Asset PARITY está respaldada por los representantes Steven Horsford y Max Miller. La legislación busca reducir la fricción en torno al uso de cripto abordando quejas de larga data de la industria relacionadas con la declaración de ganancias de capital, los premios por staking y la fiscalidad de las stablecoins.
Bajo las reglas actuales del IRS, las criptomonedas y las stablecoins se tratan como propiedad en lugar de moneda, lo que significa que incluso compras pequeñas pueden, en teoría, detonar eventos imponibles. Comprar un café con cripto, por ejemplo, podría requerir calcular ganancias o pérdidas de capital con base en el movimiento del precio del activo desde su adquisición.
Parámetros propuestos para el estudio fiscal
La Ley PARITY revisada ordena al IRS estudiar cuántas transacciones cripto caen por debajo de un umbral propuesto de 200 USD, la carga administrativa creada por la declaración de transacciones pequeñas, y cómo deberían tratarse los pagos con stablecoins bajo la legislación tributaria.
La legislación también ordena al IRS examinar si las transacciones cripto pequeñas deberían calificar para exenciones fiscales de minimis. La propuesta refleja un impulso más amplio para tratar las stablecoins reguladas más como instrumentos de pago que como inversiones especulativas.
Estándares de tratamiento fiscal para stablecoins
De acuerdo con el borrador actualizado, ciertas stablecoins reguladas vinculadas al dólar podrían calificar para un tratamiento fiscal neutral si mantienen estrictos estándares de estabilidad del precio. En concreto, las stablecoins que mantengan un valor dentro del 1% de su paridad durante al menos el 95% de los días de negociación a lo largo de 12 meses podrían recibir un tratamiento fiscal más favorable.
La lógica detrás de la propuesta es que los legisladores deberían ver las stablecoins usadas para pagos de manera distinta a las criptomonedas volátiles mantenidas para obtener ganancias de inversión. Estas medidas sugieren que los legisladores de EE. UU. están comenzando a construir un marco fiscal más amplio diseñado para la integración a largo plazo de activos digitales en el sistema financiero.
Implicaciones para la adopción de pagos con cripto
Los cambios podrían tener implicaciones importantes para la adopción de pagos con cripto en Estados Unidos. Hoy, muchos usuarios evitan gastar activos digitales porque cada transacción potencialmente crea un evento imponible que exige un registro detallado.
Los responsables de políticas parecen cada vez más conscientes de que una tributación excesivamente compleja podría desalentar el uso legítimo de cripto y empujar la actividad hacia plataformas offshore o menos transparentes. El resultado es un enfoque de política de doble vía, con requisitos de reporte y aplicación más fuertes junto con reglas más simples para transacciones de bajo riesgo o de uso cotidiano. Si se adopta, las reformas podrían reducir la complejidad fiscal, una barrera importante para que los pagos con cripto se vuelvan generales en Estados Unidos.