Virgin Galactic Holdings (SPCE) se disparó un 22% hasta un máximo histórico de $5,58 el viernes 29 de mayo de 2026, ya que los inversores se lanzaron sobre las acciones de empresas espaciales tras la reanudación de los vuelos de pruebas de la compañía y el creciente entusiasmo por la esperada oferta pública inicial de SpaceX. El repunte superó con creces al sector industrial más amplio, que cayó un 0,16%, y la acción llegó a multiplicar por más de 2 sus niveles desde los recientes mínimos cerca de $2,50.
Las ganancias se debieron a la exitosa prueba de planeo de Virgin Galactic de su nave espacial VSS Unity en Spaceport America, marcando el primer regreso de la compañía a operaciones activas de vuelo en casi dos años. La prueba demostró que los sistemas de vuelo, las operaciones de seguridad y la infraestructura de la empresa siguen operativos de cara a los vuelos comerciales previstos para el 4T 2026. Por separado, el entusiasmo de los inversores minoristas en torno a los informes de una posible IPO de SpaceX con una valoración de $1,75–$2 billones ha impulsado todo el sector aeroespacial, con Virgin Galactic beneficiándose como una operación “proxy” de alto perfil.