El petróleo crudo es la "sangre de la industria", con atributos de energía, química y estrategia. A través de la refinación, puede producir combustibles y materias primas químicas. A corto plazo, en 2026, el mercado de petróleo crudo experimentará un desequilibrio entre oferta y demanda, y los precios del petróleo podrían mostrar una tendencia de caída inicial seguida de una oscilación. A largo plazo, con la aceleración de la transición energética, la tasa de crecimiento de la demanda se desacelerará gradualmente.