
La Teoría de la Onda de Elliott es una metodología de análisis técnico que describe los movimientos de precios en los mercados financieros. Ralph Nelson Elliott la desarrolló tras identificar patrones repetitivos en el comportamiento del mercado durante largos periodos.
Estas ondas son de naturaleza fractal: las ondas mayores se componen de varias ondas menores, y este patrón puede subdividirse infinitamente. Gracias a esta característica fractal, la Teoría de la Onda de Elliott resulta aplicable en todos los marcos temporales, desde movimientos de precios por minuto hasta tendencias a largo plazo.
Las ondas surgen de los movimientos de precio de los activos, que reflejan el comportamiento de los inversores y la psicología del mercado. En periodos alcistas y de fortaleza, los patrones muestran unas características determinadas, mientras que en fases de indecisión o debilidad, estos se transforman. Comprender estos patrones permite a traders e inversores anticipar posibles movimientos del mercado y tomar decisiones fundamentadas.
La Teoría de la Onda de Elliott se basa en la Teoría de Dow de Charles Dow, que explicaba que los valores de los activos siguen ciclos y tendencias. La Teoría de Dow estableció la idea de que los mercados se mueven en patrones identificables y predecibles. Este trabajo sentó las bases teóricas para los métodos de análisis técnico que surgirían después.
Ralph Nelson Elliott partió de estas bases y desarrolló la teoría a lo largo de la década de 1930. Sin embargo, la teoría se consolidó definitivamente gracias a Robert Prechter, especialmente con la publicación del libro "Elliott Wave Principle" en los años setenta. Prechter fue clave para estandarizar las reglas y directrices que se usan actualmente, haciendo la teoría más práctica y accesible para el análisis de mercado.
En los años noventa, Glenn Neely avanzó la teoría con el desarrollo de la Neo Wave Elliottician, recogida en su libro "Mastering Elliott Wave by Glenn Neely". Esta versión introdujo numerosos detalles y refinamientos a la teoría original, resolviendo ambigüedades y aportando directrices más precisas para identificar y contar ondas. La Teoría Neo Wave representa un enfoque más avanzado, con reglas y consideraciones adicionales.
Los tipos de onda se agrupan en dos categorías principales: Ondas Motrices y Ondas Correctivas. Cada ciclo completo incluye 5 Ondas Motrices y 3 Ondas Correctivas, es decir, "8 ondas". Esta estructura básica de 8 ondas se repite en todos los marcos temporales y constituye la base del análisis de la Onda de Elliott.
Las Ondas Motrices marcan la tendencia principal del mercado. Se dividen en las ondas 1, 2, 3, 4 y 5. Estas ondas avanzan en la dirección de la tendencia mayor y se distinguen por su fuerte impulso y claridad direccional.
Ondas 1, 3 y 5: Son las ondas "de tendencia", conocidas como ondas Accionarias. Se subdividen en ondas motrices menores y representan los movimientos direccionales más intensos del mercado. La onda 3 suele ser la más larga y potente, acompañada de un volumen elevado y un fuerte sentimiento en el mercado. Estas ondas reflejan la psicología predominante y el impulso principal.
Ondas 2 y 4: Son ondas correctivas que avanzan en contra de la tendencia principal, llamadas ondas Reaccionarias. Se componen de tres sub-ondas denominadas A, B y C. Estas correcciones suponen pausas temporales que permiten la consolidación del mercado antes de continuar con la dirección principal. Comprender estos patrones es esencial para detectar puntos de entrada óptimos.
La onda 2 nunca retrocede más del 100 % de la onda 1. Es decir, la onda 2 nunca cae por debajo del inicio de la onda 1 en una tendencia alcista (o por encima del inicio en una bajista). Si se incumple, el conteo de ondas queda invalidado.
La onda 4 nunca retrocede más del 100 % de la onda 3. En una tendencia alcista, la onda 4 no cae por debajo del inicio de la onda 3 (ni lo supera en una bajista). Esta regla garantiza la integridad del patrón de impulso.
La onda 3 es la de mayor recorrido. Supera en extensión a la onda 1 y nunca es la más corta entre las ondas 1, 3 y 5. Suele mostrar el mayor impulso y, normalmente, es la más rentable para operar.
Las Ondas Diagonales se presentan en dos variantes: Diagonales Líderes, solo posibles en la onda 1 (o la onda A de una corrección), y Diagonales Finales, que solo aparecen en la onda 5 (o la onda C de una corrección). Estos patrones diagonales varían el impulso estándar y suelen señalar agotamiento del mercado o el inicio de una nueva tendencia. Se caracterizan por ondas que se solapan y líneas de tendencia convergentes.
Las ondas correctivas aparecen en las ondas 2 y 4 de las Ondas Motrices y al finalizar una secuencia de 5 ondas de impulso. Internamente, se estructuran en tres sub-ondas denominadas A, B y C. Las ondas correctivas suelen ser más complejas y difíciles de identificar que las ondas de impulso, ya que pueden adoptar múltiples formas y patrones.
Este patrón sigue una secuencia 5-3-5: la onda A tiene 5 sub-ondas, la onda B, 3 sub-ondas, y la onda C, 5 sub-ondas. La onda B normalmente retrocede como máximo el 68 % de la onda Accionaria precedente. Las correcciones en zigzag son movimientos bruscos y contrarios a la tendencia, señalando una fuerte oposición a la tendencia anterior. Son habituales en mercados con tendencias marcadas y correcciones breves y superficiales.
Este patrón sigue una secuencia 3-3-5, y cada sub-onda presenta características propias. La onda B puede retroceder más del 68 % de la onda Accionaria previa, superando incluso el 100 % en los patrones planos expandidos. Las correcciones planas suelen darse en la onda 2 e indican un mercado equilibrado, donde ni alcistas ni bajistas tienen el control. Estos patrones apuntan a consolidación lateral antes de que la tendencia se reanude.
Permite a los traders establecer objetivos de precio y Stop Loss con mayor precisión. Al identificar la posición de la onda, se pueden proyectar objetivos basados en relaciones entre ondas y ratios de Fibonacci, optimizando la gestión del riesgo.
El conteo de ondas ayuda a detectar puntos de entrada con riesgo mínimo. Comprender la estructura de las ondas permite entrar al inicio de las ondas de impulso o al final de las correctivas, maximizando el potencial de beneficio y limitando la exposición.
La teoría ofrece una visión integral del mercado para inversión a largo plazo y trading a corto plazo bajo un mismo marco teórico. Al ser fractal, los patrones se repiten en cualquier marco temporal, lo que la hace universalmente aplicable.
El análisis de ondas permite conocer el sentimiento inversor y la psicología del mercado en cada fase del ciclo de precios. Al reconocer patrones, el trader puede identificar si domina el optimismo, el miedo o la incertidumbre y decidir mejor.
El conteo de ondas puede combinarse con otras herramientas analíticas como RSI (Relative Strength Index) y MACD (Moving Average Convergence Divergence) para confirmar señales. Este enfoque multiindicador incrementa la fiabilidad de las señales y reduce los falsos positivos.
El conteo de ondas puede variar según el analista. La identificación de ondas es subjetiva y diferentes operadores pueden interpretar la misma acción de precio de forma distinta, generando conteos y previsiones contradictorios.
Las ondas a punto de formarse son solo predicciones y pueden no cumplirse. Como toda técnica de previsión, el análisis de Onda de Elliott es probabilístico y no determinista, y eventos inesperados pueden invalidar el conteo.
La teoría es compleja y presenta numerosas variantes y extensiones. Su nivel de detalle, con diferentes patrones correctivos, extensiones y truncamientos, puede ser abrumador para principiantes y requiere estudio exhaustivo.
Aplicar la Onda de Elliott en la operativa real exige experiencia y práctica. El conocimiento teórico no basta: es necesario desarrollar habilidades de reconocimiento de patrones e intuición de mercado tras años de análisis y práctica real.
La Teoría de la Onda de Elliott clásica es una herramienta para analizar la psicología del mercado y establecer objetivos de precio. Las ondas de tendencia 1, 3 y 5 se llaman Ondas de Impulso; las correctivas se denominan Ondas Correctivas.
Juntas, forman 8 ondas: 1, 2, 3, 4, 5, A, B y C, que constituyen un ciclo completo de precios. Este ciclo es la base para estructuras de ondas de mayor tamaño, lo que genera la naturaleza fractal de los movimientos del mercado. Dominar la Teoría de la Onda de Elliott ofrece a los traders una herramienta potente para comprender la dinámica del mercado y tomar decisiones informadas en cualquier mercado financiero y en todos los marcos temporales.
Las ondas motrices siguen un patrón de 5 ondas, etiquetadas 1-2-3-4-5, que representan las tendencias alcistas. Las ondas correctivas forman un patrón de 3 ondas, etiquetadas A-B-C, e incluyen correcciones en zigzag, planas y triangulares que van contra la tendencia principal.
Para identificar patrones de Onda de Elliott, hay que reconocer estructuras de cinco ondas de impulso y tres ondas correctivas como zigzag y planas. Es fundamental analizar las secuencias de ondas, la relación entre máximos y mínimos, y los ratios de fibonacci para validar los patrones en los gráficos de precios.
Los ratios de Fibonacci son relaciones matemáticas empleadas en el análisis de Onda de Elliott para identificar estructuras de ondas y prever niveles de precios. Estos ratios permiten establecer la relación entre diversas ondas; los niveles más comunes (0,618, 1,618 y 2,618) marcan posibles zonas de reversión o continuación del mercado.
Los traders emplean la Teoría de la Onda de Elliott para identificar patrones de ondas de impulso y correctivas, lo que les permite afinar el momento de entrada y salida en los puntos de giro de la tendencia. Analizando la estructura 5-3 de ondas y aplicando los ratios de Fibonacci, mejoran la precisión de sus previsiones y aprovechan mejor las oportunidades de seguimiento de tendencia.
El análisis de Onda de Elliott es poco flexible y no se adapta a cambios bruscos ni a condiciones de mercado cambiantes. Su rigidez puede provocar errores en la identificación de patrones y predicciones fallidas. Al depender solo de esta técnica, y debido a sus interpretaciones subjetivas, se incrementan notablemente los riesgos en la operativa.
La Teoría de la Onda de Elliott identifica patrones de precios recursivos a través de estructuras de cinco ondas, mientras que las líneas de tendencia y las medias móviles siguen la dirección y el impulso del precio. Onda de Elliott ofrece un reconocimiento de patrones más profundo pero exige mayor experiencia; líneas de tendencia y medias móviles proporcionan señales más simples y objetivas.











