Visa está emergiendo como la fuerza dominante absoluta en el ámbito de las tarjetas crypto on-chain, al representar más del 90% del volumen total de transacciones con tarjetas on-chain a principios de 2026. Esto es especialmente notable ya que tanto Visa como Mastercard soportan más de 130 programas de tarjetas vinculadas a criptomonedas, pero la mayor parte de la actividad real se concentra en la infraestructura de Visa.
La ventaja de Visa proviene de su estructura, no solo de su marca. La compañía integró rápidamente con las entidades que gestionan los programas crypto, plataformas de emisión y socios de pago, lo que permite una expansión rápida de productos. Más importante aún, Visa impulsa un modelo de emisión “full-stack”, que permite a las empresas crypto emitir y liquidar directamente en la red de Visa, sin necesidad de bancos intermediarios.
El liderazgo en pagos con stablecoins como USDC en Ethereum y Solana ha ayudado a Visa a reducir costos, acelerar las liquidaciones y adaptarse mejor al modelo de negocio nativo de crypto. Mientras tanto, Mastercard, con sus procesos tradicionales y requisitos más estrictos, ha ido quedando rezagada en esta carrera.