El 3 de febrero, Elon Musk respondió a la posibilidad de que Dogecoin llegue a la luna “quizás el próximo año”, lo que impulsó el precio de DOGE en un 5% hasta 0.109, para luego retroceder a 0.1068. La cuenta oficial respondió con “Such Rocket”. El plan de satélite DOGE-1 está financiado por Dogecoin, utilizando un cohete Falcon 9, y originalmente estaba previsto para 2023, pero se ha retrasado hasta 2027.
¿Musk vuelve a mencionar la promesa de 2021 de que Dogecoin llegará a la luna en 2027?
Ese mismo día, la cuenta de Tesla Owners Silicon Valley etiquetó a Musk y compartió una captura de pantalla de su promesa en 2021 de “llevar Dogecoin físico a la luna”, a lo que Musk respondió brevemente “quizás el próximo año (Maybe next year)”. Estas declaraciones generaron una reacción en cadena en el mercado de criptomonedas, con el precio de DOGE subiendo casi un 5% en 24 horas, alcanzando un máximo de 0.109 dólares, para luego retroceder a cerca de 0.1068 dólares. Aunque el sentimiento general del mercado era relativamente neutral, Dogecoin lideró las diez principales criptomonedas por capitalización en esta subida, superando a Bitcoin, que solo subió un 2.4%.
No es la primera vez que Musk menciona el viaje a la luna con Dogecoin. En el pico del mercado alcista de 2021, Musk habló mucho sobre Dogecoin en el programa SNL y prometió que SpaceX realizaría la misión lunar DOGE-1. En ese momento, el precio de DOGE subió hasta 0.7 dólares, con una capitalización de mercado que superó los 90 mil millones de dólares. Sin embargo, la posterior caída drástica dejó a muchos inversores atrapados, con Dogecoin cayendo de 0.7 a 0.05 dólares, una caída superior al 90%. Esta amarga experiencia hizo que muchos se volvieran cautelosos ante las “promesas” de Musk.
La misión “DOGE-1” que se menciona ahora es un pequeño satélite financiado completamente por Dogecoin. El plan es usar un cohete Falcon 9 de SpaceX para poner en órbita lunar un CubeSat de 40 kg. El vicepresidente de SpaceX, Tom Ochinero, afirmó que esta misión no solo recopilará datos lunares, sino que también demostrará aplicaciones prácticas de las criptomonedas fuera de la órbita terrestre, sentando las bases para futuros “comercios interestelares”.
Se espera que el satélite lleve cámaras y sensores, y planea transmitir imágenes y publicidad a la Tierra. Aunque el proyecto fue anunciado en 2021, ha sufrido múltiples retrasos debido a cuestiones técnicas y regulatorias. La respuesta más reciente de Musk sugiere que el plan podría ejecutarse alrededor de 2027. Si realmente se lanza “el próximo año” (2027), habrán pasado 6 años desde la promesa de 2021; tales retrasos prolongados no son raros en la industria aeroespacial, pero representan un golpe mortal para el entusiasmo del mercado de criptomonedas.
La comunidad celebra la respuesta oficial “Such Rocket” y la reacción del grupo
(Origen: X)
En respuesta a las declaraciones de Musk, la cuenta oficial de Dogecoin en X también respondió con humor con “Such Rocket” y una imagen clásica de un perro Shiba Inu, mostrando el alto interés de la comunidad en este plan. “Such Rocket” es una frase clásica en la comunidad Doge, en el estilo de su lenguaje meme, con gramática intencionadamente rota y el uso excesivo de adverbios como “much”, “very”, “so”, “such”, que proviene del éxito viral del meme Doge en 2013. La respuesta oficial de Dogecoin con esta frase mantiene el tono de la marca y rinde homenaje a los seguidores antiguos.
Esta interacción entre la oficial y Musk generó una celebración en la comunidad. Miles de comentarios, retweets y memes inundaron Twitter, y el lema “To the Moon” volvió a sonar en el mundo cripto. Sin embargo, esta celebración es más una expresión emocional que una inversión racional. Cuando el precio solo sube un 5% y luego retrocede rápidamente, muestra que el mercado ya está inmunizado ante las “promesas” de Musk. La amarga lección de 2021 enseñó a los inversores a “escuchar sus palabras y observar sus acciones”; antes de que el cohete realmente despegue, cualquier promesa es solo palabras vacías.
Se señala que el valor actual de Dogecoin todavía depende mucho del apoyo público de Musk, y que su precio ha caído aproximadamente un 90% desde su pico en 2021. De 0.7 dólares a cerca de 0.1 dólares, esta caída severa ha atrapado a muchos inversores. Cada declaración de Musk puede provocar volatilidad a corto plazo, pero la tendencia a largo plazo es débil. La subida del 5% en horas se revertió en minutos, demostrando que el mercado está insensible a promesas verbales.
No obstante, la misión DOGE-1 ha pasado con éxito algunas revisiones regulatorias, convirtiéndose en uno de los proyectos de criptomonedas más estrechamente vinculados a la industria aeroespacial. Este avance regulatorio es una noticia positiva concreta, demostrando que la misión no es solo una ocurrencia de Musk, sino un proyecto aeroespacial planificado con seriedad y aprobado oficialmente. La NASA y la FAA mantienen una revisión estricta de las misiones comerciales, y pasar esa revisión demuestra la viabilidad técnica de DOGE-1.
Mejoras en los fundamentos con aplicaciones de House of Doge y entrada en ETF
Más allá de la narrativa meme, también hay avances reales en el ecosistema de Dogecoin. El analista conocido Trader Tardigrade señaló que la tendencia actual de Dogecoin es muy similar a la de antes del gran rally de 2020, y con fondos que migran de activos de refugio a activos de riesgo, Dogecoin podría experimentar una fuerte recuperación. Además, en el ámbito de aplicaciones, se están realizando movimientos, como el plan House of Doge de lanzar una app de pagos llamada Such App, que permitirá a los usuarios crear carteras y realizar transacciones con tokens, con un lanzamiento previsto para la primera mitad del año, dirigido a pequeñas empresas.
El lanzamiento de esta app de pagos es un paso clave en la transformación de Dogecoin de una moneda meme a una herramienta práctica. Durante mucho tiempo, Dogecoin ha sido criticado por no tener utilidad real, sustentándose solo en los llamados de Musk y en el entusiasmo de la comunidad. Si Such App logra promover su uso entre pequeñas empresas y usuarios individuales para pagos diarios, aumentará significativamente su valor intrínseco. La creación de un escenario de pagos significa que Dogecoin dejará de ser solo un activo especulativo de suma cero, para convertirse en una moneda con demanda real.
En el ámbito institucional, los fondos ETF de Dogecoin también están en auge. Según datos recientes, estos fondos han recibido entradas de capital por casi 7 millones de dólares en el día de ayer. Aunque esta escala es pequeña comparada con los cientos de miles de millones en ETF de Bitcoin, para una moneda meme como Dogecoin, que puede ser empaquetada en ETF y atraer fondos institucionales, es un avance importante. La existencia de ETF proporciona a los inversores tradicionales un canal para participar en Dogecoin de forma regulada, sin tener que poseer directamente los tokens o aprender a usar carteras.
Aunque en general el mercado considera que Dogecoin carece de los fundamentos de Ethereum o Solana, su fuerte comunidad y la asociación con Musk le otorgan un lugar único en el mercado cripto. Este modelo de “meme + famoso + comunidad”, aunque no tan sólido como la innovación tecnológica, tiene valor en la economía de la atención. La marca Dogecoin puede ser solo superada por Bitcoin en reconocimiento, y este activo intangible podría convertirse en una ventaja real en futuros escenarios de pagos.
A pesar de que las declaraciones de Musk generan entusiasmo en la comunidad, la industria mantiene una actitud cautelosa respecto a su progreso real. La misión DOGE-1 estaba prevista para lanzarse a finales de 2023, pero se ha retrasado hasta la segunda mitad de 2026, y aún no hay una fecha concreta. Estos retrasos reiterados son la causa principal de que el precio de Dogecoin no pueda seguir subiendo. La historia de “el lobo” se repite tantas veces que el mercado ya no confía. Solo cuando el cohete realmente despegue y el satélite entre en órbita, las promesas de Musk podrán traducirse en un soporte de precio sostenido.
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Musk: Dogecoin llegará a la luna en 2027, el precio de DOGE se disparó rápidamente y luego se recuperó
El 3 de febrero, Elon Musk respondió a la posibilidad de que Dogecoin llegue a la luna “quizás el próximo año”, lo que impulsó el precio de DOGE en un 5% hasta 0.109, para luego retroceder a 0.1068. La cuenta oficial respondió con “Such Rocket”. El plan de satélite DOGE-1 está financiado por Dogecoin, utilizando un cohete Falcon 9, y originalmente estaba previsto para 2023, pero se ha retrasado hasta 2027.
¿Musk vuelve a mencionar la promesa de 2021 de que Dogecoin llegará a la luna en 2027?
Ese mismo día, la cuenta de Tesla Owners Silicon Valley etiquetó a Musk y compartió una captura de pantalla de su promesa en 2021 de “llevar Dogecoin físico a la luna”, a lo que Musk respondió brevemente “quizás el próximo año (Maybe next year)”. Estas declaraciones generaron una reacción en cadena en el mercado de criptomonedas, con el precio de DOGE subiendo casi un 5% en 24 horas, alcanzando un máximo de 0.109 dólares, para luego retroceder a cerca de 0.1068 dólares. Aunque el sentimiento general del mercado era relativamente neutral, Dogecoin lideró las diez principales criptomonedas por capitalización en esta subida, superando a Bitcoin, que solo subió un 2.4%.
No es la primera vez que Musk menciona el viaje a la luna con Dogecoin. En el pico del mercado alcista de 2021, Musk habló mucho sobre Dogecoin en el programa SNL y prometió que SpaceX realizaría la misión lunar DOGE-1. En ese momento, el precio de DOGE subió hasta 0.7 dólares, con una capitalización de mercado que superó los 90 mil millones de dólares. Sin embargo, la posterior caída drástica dejó a muchos inversores atrapados, con Dogecoin cayendo de 0.7 a 0.05 dólares, una caída superior al 90%. Esta amarga experiencia hizo que muchos se volvieran cautelosos ante las “promesas” de Musk.
La misión “DOGE-1” que se menciona ahora es un pequeño satélite financiado completamente por Dogecoin. El plan es usar un cohete Falcon 9 de SpaceX para poner en órbita lunar un CubeSat de 40 kg. El vicepresidente de SpaceX, Tom Ochinero, afirmó que esta misión no solo recopilará datos lunares, sino que también demostrará aplicaciones prácticas de las criptomonedas fuera de la órbita terrestre, sentando las bases para futuros “comercios interestelares”.
Se espera que el satélite lleve cámaras y sensores, y planea transmitir imágenes y publicidad a la Tierra. Aunque el proyecto fue anunciado en 2021, ha sufrido múltiples retrasos debido a cuestiones técnicas y regulatorias. La respuesta más reciente de Musk sugiere que el plan podría ejecutarse alrededor de 2027. Si realmente se lanza “el próximo año” (2027), habrán pasado 6 años desde la promesa de 2021; tales retrasos prolongados no son raros en la industria aeroespacial, pero representan un golpe mortal para el entusiasmo del mercado de criptomonedas.
La comunidad celebra la respuesta oficial “Such Rocket” y la reacción del grupo
(Origen: X)
En respuesta a las declaraciones de Musk, la cuenta oficial de Dogecoin en X también respondió con humor con “Such Rocket” y una imagen clásica de un perro Shiba Inu, mostrando el alto interés de la comunidad en este plan. “Such Rocket” es una frase clásica en la comunidad Doge, en el estilo de su lenguaje meme, con gramática intencionadamente rota y el uso excesivo de adverbios como “much”, “very”, “so”, “such”, que proviene del éxito viral del meme Doge en 2013. La respuesta oficial de Dogecoin con esta frase mantiene el tono de la marca y rinde homenaje a los seguidores antiguos.
Esta interacción entre la oficial y Musk generó una celebración en la comunidad. Miles de comentarios, retweets y memes inundaron Twitter, y el lema “To the Moon” volvió a sonar en el mundo cripto. Sin embargo, esta celebración es más una expresión emocional que una inversión racional. Cuando el precio solo sube un 5% y luego retrocede rápidamente, muestra que el mercado ya está inmunizado ante las “promesas” de Musk. La amarga lección de 2021 enseñó a los inversores a “escuchar sus palabras y observar sus acciones”; antes de que el cohete realmente despegue, cualquier promesa es solo palabras vacías.
Se señala que el valor actual de Dogecoin todavía depende mucho del apoyo público de Musk, y que su precio ha caído aproximadamente un 90% desde su pico en 2021. De 0.7 dólares a cerca de 0.1 dólares, esta caída severa ha atrapado a muchos inversores. Cada declaración de Musk puede provocar volatilidad a corto plazo, pero la tendencia a largo plazo es débil. La subida del 5% en horas se revertió en minutos, demostrando que el mercado está insensible a promesas verbales.
No obstante, la misión DOGE-1 ha pasado con éxito algunas revisiones regulatorias, convirtiéndose en uno de los proyectos de criptomonedas más estrechamente vinculados a la industria aeroespacial. Este avance regulatorio es una noticia positiva concreta, demostrando que la misión no es solo una ocurrencia de Musk, sino un proyecto aeroespacial planificado con seriedad y aprobado oficialmente. La NASA y la FAA mantienen una revisión estricta de las misiones comerciales, y pasar esa revisión demuestra la viabilidad técnica de DOGE-1.
Mejoras en los fundamentos con aplicaciones de House of Doge y entrada en ETF
Más allá de la narrativa meme, también hay avances reales en el ecosistema de Dogecoin. El analista conocido Trader Tardigrade señaló que la tendencia actual de Dogecoin es muy similar a la de antes del gran rally de 2020, y con fondos que migran de activos de refugio a activos de riesgo, Dogecoin podría experimentar una fuerte recuperación. Además, en el ámbito de aplicaciones, se están realizando movimientos, como el plan House of Doge de lanzar una app de pagos llamada Such App, que permitirá a los usuarios crear carteras y realizar transacciones con tokens, con un lanzamiento previsto para la primera mitad del año, dirigido a pequeñas empresas.
El lanzamiento de esta app de pagos es un paso clave en la transformación de Dogecoin de una moneda meme a una herramienta práctica. Durante mucho tiempo, Dogecoin ha sido criticado por no tener utilidad real, sustentándose solo en los llamados de Musk y en el entusiasmo de la comunidad. Si Such App logra promover su uso entre pequeñas empresas y usuarios individuales para pagos diarios, aumentará significativamente su valor intrínseco. La creación de un escenario de pagos significa que Dogecoin dejará de ser solo un activo especulativo de suma cero, para convertirse en una moneda con demanda real.
En el ámbito institucional, los fondos ETF de Dogecoin también están en auge. Según datos recientes, estos fondos han recibido entradas de capital por casi 7 millones de dólares en el día de ayer. Aunque esta escala es pequeña comparada con los cientos de miles de millones en ETF de Bitcoin, para una moneda meme como Dogecoin, que puede ser empaquetada en ETF y atraer fondos institucionales, es un avance importante. La existencia de ETF proporciona a los inversores tradicionales un canal para participar en Dogecoin de forma regulada, sin tener que poseer directamente los tokens o aprender a usar carteras.
Aunque en general el mercado considera que Dogecoin carece de los fundamentos de Ethereum o Solana, su fuerte comunidad y la asociación con Musk le otorgan un lugar único en el mercado cripto. Este modelo de “meme + famoso + comunidad”, aunque no tan sólido como la innovación tecnológica, tiene valor en la economía de la atención. La marca Dogecoin puede ser solo superada por Bitcoin en reconocimiento, y este activo intangible podría convertirse en una ventaja real en futuros escenarios de pagos.
A pesar de que las declaraciones de Musk generan entusiasmo en la comunidad, la industria mantiene una actitud cautelosa respecto a su progreso real. La misión DOGE-1 estaba prevista para lanzarse a finales de 2023, pero se ha retrasado hasta la segunda mitad de 2026, y aún no hay una fecha concreta. Estos retrasos reiterados son la causa principal de que el precio de Dogecoin no pueda seguir subiendo. La historia de “el lobo” se repite tantas veces que el mercado ya no confía. Solo cuando el cohete realmente despegue y el satélite entre en órbita, las promesas de Musk podrán traducirse en un soporte de precio sostenido.