A principios de 2026, las reservas internacionales de Kazajistán experimentaron un aumento notable. La última divulgación del Banco Nacional de Kazajistán indica que en enero las reservas netas de oro y divisas alcanzaron aproximadamente 69.5 mil millones de dólares, lo que representa un incremento cercano al 10% respecto a los aproximadamente 63.4 mil millones de dólares de diciembre del año pasado, alcanzando un nuevo máximo en esta etapa. La principal motivación de esta expansión proviene del aumento sustancial en los activos en oro, lo que demuestra que el país está fortaleciendo su margen de seguridad financiera mediante metales preciosos.
Los datos muestran que en enero el valor de las reservas de oro de Kazajistán ascendió a aproximadamente 55.3 mil millones de dólares. Como uno de los principales países productores de oro del mundo, el país continúa absorbiendo oro local, utilizando activos físicos para cubrir riesgos monetarios. Con el fortalecimiento del precio internacional del oro, esta estrategia de asignación ha ampliado aún más el tamaño de las reservas y ha fortalecido su capacidad para hacer frente a impactos externos.
Esta práctica no es un caso aislado. En los últimos años, los bancos centrales de todo el mundo han aumentado continuamente sus compras de oro, con una adquisición total en 2025 que superó las 1000 toneladas. La incertidumbre geopolítica, las presiones inflacionarias y la volatilidad del sistema monetario han convertido al oro en una herramienta de refugio clave nuevamente. Para Kazajistán, reducir la dependencia de una sola moneda fiduciaria ayuda a optimizar la estructura de reservas y a mejorar la estabilidad a largo plazo.
Es importante señalar que los 69.5 mil millones de dólares corresponden únicamente a la parte de las reservas gestionada directamente por el banco central. Si se incluyen los activos en divisas mantenidos por el fondo nacional, la escala total de reservas de Kazajistán generalmente supera los 120 mil millones de dólares. Al mismo tiempo, el país también está explorando caminos de diversificación, habiendo aprobado aproximadamente 350 millones de dólares para inversiones en activos digitales, lo que demuestra su búsqueda de nuevos motores de crecimiento en reservas además de los activos tradicionales.
Una reserva más sólida en divisas y oro proporciona a este país, que depende en gran medida de las exportaciones de petróleo y metales, un colchón de protección más robusto. La volatilidad en los precios de las materias primas suele afectar la estabilidad de la moneda y las finanzas públicas, y niveles más altos de reservas ayudan a sostener el tipo de cambio del tenge y a fortalecer la confianza de los inversores internacionales.
De cara a 2026, si los precios del oro se mantienen en niveles elevados, las reservas en divisas de Kazajistán aún tienen espacio para crecer. Sin embargo, en el ámbito político, todavía es necesario equilibrar la estabilidad de las reservas con el apoyo al desarrollo interno. La señal actual es clara: el país está redefiniendo su marco de seguridad financiera mediante un modelo de “oro + activos diversificados”.