El presidente de Francia, Emmanuel Macron, concedió una entrevista conjunta a medios de seis países europeos, incluyendo Le Monde y Financial Times, y lanzó la advertencia más contundente hasta la fecha sobre las relaciones entre Europa y Estados Unidos.
Macron afirmó que el gobierno de Trump está adoptando una postura “abiertamente anti-europea”, cuyo objetivo final es promover la “disolución” de la Unión Europea. En sus palabras: “Frente a acciones de agresión claras, creo que no deberíamos doblegarnos ni buscar reconciliación.” Reconoció que las estrategias diplomáticas europeas de los últimos meses no han sido efectivas.
Macron tomó como ejemplo la tentativa de Trump de tomar control de Groenlandia, y lo definió como el “momento de Groenlandia” de Europa, llamando a los líderes de la UE a no interpretar como una señal de cambio permanente en la política de Washington la reciente relajación de las tensiones entre EE. UU. y Europa.
En enero de este año, Trump anunció que a partir del 1 de febrero impondría un arancel del 10% a todos los productos de ocho países europeos, incluyendo Dinamarca, Finlandia, Francia, Alemania, Países Bajos, Noruega, Suecia y Reino Unido, argumentando que estos países se oponían al control estadounidense sobre Groenlandia. Además, advirtió que si no se lograba un acuerdo para la compra completa y definitiva de Groenlandia antes del 1 de junio, los aranceles aumentarían al 25%. También amenazó con aplicar un arancel del 200% a los vinos franceses.
Frente a estas amenazas, los líderes de los ocho países emitieron una declaración conjunta advirtiendo que los aranceles “podrían destruir las relaciones transatlánticas y desencadenar una espiral peligrosa”, y reafirmaron su compromiso de mantener la unidad, coordinar respuestas y defender su soberanía.
Macron advirtió además que el próximo punto de conflicto entre EE. UU. y Europa será la regulación digital. Dijo: “En los próximos meses, esto es seguro, EE. UU. lanzará ataques contra nosotros en materia de regulación digital.”
Estas palabras apuntan directamente a la Ley de Servicios Digitales (Digital Services Act, DSA) de la UE y su regulación a las grandes tecnológicas estadounidenses. Si la UE insiste en hacer cumplir estas regulaciones, Washington podría responder con una nueva ronda de aranceles. Macron describió la situación de Europa como un “doble desafío” proveniente de China y Estados Unidos, y afirmó que para Europa representa una ruptura en su situación actual.
Las declaraciones de Macron sirven como preámbulo a la cumbre informal de líderes de la UE que se realizará el 12 de febrero en el castillo de Alden Biesen, en Bélgica. También asistirán Mario Draghi, ex presidente del Banco Central Europeo, y Enrico Letta, ex primer ministro de Italia, para discutir cómo potenciar la competitividad europea.
Antes de la cumbre, Macron propuso tres grandes reformas:
Frente a la ofensiva arancelaria de Trump, la UE no carece de recursos. Macron ya ha instado a activar el “cohete comercial” conocido como Instrumento de Coerción (Anti-Coercion Instrument, ACI), que permite sancionar a individuos o entidades que ejerzan presiones indebidas sobre la UE.
Además, el año pasado la UE aprobó la imposición de aranceles retaliatorios por unos 21 mil millones de euros a productos estadounidenses, en respuesta a los aranceles del 25% sobre acero y aluminio europeos.