Elon Musk anunció en la plataforma X que su empresa de inteligencia artificial, xAI, ha iniciado una reestructuración organizacional y que “necesita separarse de algunos empleados”, con el objetivo de mejorar la eficiencia en la ejecución. No reveló la escala de despidos ni si se trata de salidas voluntarias o forzadas, pero enfatizó que la compañía sigue contratando, lo que indica que xAI continuará avanzando en sus productos principales y en su infraestructura de computación.
Este ajuste coincide con una etapa de turbulencia en el equipo fundador de xAI. Jimmy Ba y Tony Wu, cofundadores, confirmaron su salida esta semana, y anteriormente varios miembros clave como Igor Babuschkin, Kyle Kosic, Christian Szegedy y Greg Yang también se habían ido. Los cambios en el equipo se han producido en paralelo con un cambio estratégico.
Lo que más llama la atención es que la semana pasada Musk anunció que SpaceX adquirió xAI mediante una operación récord de compra con acciones. Según documentos públicos, tras la fusión, la valoración de SpaceX es de aproximadamente 1 billón de dólares, y la de xAI de unos 250 mil millones de dólares. Actualmente, xAI posee y opera la plataforma social X, además de ser desarrolladora del chatbot Grok y del sistema de generación de imágenes. Musk ya había adquirido X a través de xAI, en una operación que se completó en marzo de 2025 en forma de acciones.
Mientras se produce una rápida integración a nivel de capital, xAI también enfrenta presiones regulatorias en varias regiones. Las autoridades en Europa, Asia y Estados Unidos están investigando si Grok ha involucrado la generación y difusión de imágenes explícitas sin consentimiento, incluyendo material con menores, lo que podría infringir varias normas de cumplimiento de datos y contenidos. Este riesgo hace que la comercialización y expansión internacional de xAI sean inciertas.
Expertos consideran que la incorporación de xAI a SpaceX significa que Musk está construyendo un supermatriz tecnológica que abarca el espacio, las plataformas sociales y la inteligencia artificial, intentando crear un ciclo cerrado en capacidad de computación, datos y aplicaciones. Sin embargo, la pérdida del equipo fundador y las revisiones regulatorias superpuestas también plantean desafíos. El futuro de xAI en la competencia con OpenAI y Google dependerá de su gobernanza, seguridad de productos y capacidad para adaptarse a las regulaciones globales.