Autor: FinTax
La Bolsa de Valores de Nueva York anunció el 19 de enero de 2026 que está desarrollando una plataforma de negociación de valores tokenizados (tokenization, también conocida como tokenización) basada en blockchain, con la intención de lanzarla tras obtener la aprobación regulatoria. Anteriormente, en septiembre de 2025, Nasdaq también anunció la presentación de una propuesta de cambio en las reglas para valores tokenizados, que actualmente está en revisión por la SEC.
Cuando los dos principales gigantes de la bolsa de Wall Street se enfocan simultáneamente en blockchain, y cuando las criptomonedas convergen con el sistema tradicional, esto deja de ser una cuestión de “si” ocurrirá, para convertirse en “cómo” sucederá. Para comprender profundamente el significado de esta transformación, este artículo primero aclarará los conceptos clave de la tokenización de valores, comparará las propuestas y estrategias de ambas bolsas, y explorará el impacto de esta tendencia en el mercado de criptomonedas y las variables a seguir.
Los valores son certificados legales que registran y representan ciertos derechos. La tokenización de valores consiste en convertir activos financieros tradicionales (como acciones, bonos, fondos, bienes raíces, etc.) en tokens digitales mediante tecnología blockchain, los cuales representan la propiedad, derechos de ingreso u otros derechos relacionados con los activos subyacentes.
Los valores sirven para certificar que su titular tiene derecho a obtener los beneficios correspondientes según lo registrado en el certificado. La forma en que se registran ha evolucionado varias veces. La primera fue en la era de los certificados físicos de acciones, donde los inversores poseían un certificado tangible. Luego, en la era de la contabilidad electrónica, las acciones se registraban como entradas en bases de datos de empresas de depósito (como DTC). La discusión actual sobre la tokenización de valores implica trasladar esa entrada a la blockchain, formando un token digital.
DTC es la principal entidad de compensación y liquidación del mercado de valores estadounidense, y casi todas las acciones negociadas en EE. UU. se registran y liquidan a través de DTC. Su base de datos registra información como el titular y la cantidad de acciones, funcionando como el “libro mayor” del mercado estadounidense. Comprender el papel de DTC es fundamental para entender las diferencias en las propuestas de las dos bolsas que se analizarán a continuación.
Tras entender la esencia de la tokenización de valores, surge la pregunta: ante una misma tendencia, ¿qué respuestas ofrecen las dos bolsas?
La NYSE planea establecer una plataforma completamente nueva y autónoma para valores tokenizados. Este mercado operará en paralelo con el sistema actual de negociación de acciones, pero utilizará tecnología blockchain para la liquidación y compensación posteriores a la negociación.
Las características principales de esta plataforma son:
Primero, negociación 24/7. La bolsa de EE. UU. actualmente solo opera en horarios específicos en días laborables (de 9:30 a.m. a 4:00 p.m. hora de Nueva York), mientras que la nueva plataforma soportará operaciones continuas las 24 horas, los 7 días de la semana.
Segundo, liquidación instantánea. El sistema actual usa un ciclo de liquidación T+1, es decir, las transacciones realizadas hoy se liquidan al día siguiente. La nueva plataforma busca lograr liquidación en tiempo real tras la operación, acelerando el flujo de fondos y reduciendo el riesgo de contraparte.
Tercero, financiamiento con stablecoins. La plataforma permitirá usar stablecoins (una criptomoneda vinculada al dólar estadounidense y con valor relativamente estable) para la liquidación, permitiendo transferencias y liquidaciones fuera del horario bancario tradicional.
Cuarto, negociación de fracciones de acciones. Los inversores podrán comprar acciones en dólares sin necesidad de adquirir una acción completa, por ejemplo, comprar solo 50 dólares en acciones de Apple en lugar de una acción entera.
La NYSE ha declarado claramente que los accionistas tokenizados tendrán los mismos derechos que los accionistas tradicionales, incluyendo dividendos y derechos de voto. En otras palabras, no se trata de activos sintéticos o derivados, sino de trasladar derechos reales de valores a la cadena.
La estrategia de Nasdaq es radicalmente diferente. En lugar de crear un nuevo mercado, integrará una opción de liquidación tokenizada en su sistema actual.
Matt Savarese, responsable de activos digitales de Nasdaq, explicó en una entrevista: “Los inversores podrán optar por mantener acciones en forma tokenizada en blockchain o seguir usando cuentas tradicionales. La esencia de las acciones no cambia; los códigos de negociación y los identificadores únicos (CUSIP) son los mismos, y la tokenización es completamente intercambiable y equivalente a la forma tradicional.”
En concreto, al comprar o vender acciones en Nasdaq, el proceso será exactamente igual al actual —misma orden, mismo precio, mismas reglas—. La diferencia será en la liquidación: los inversores podrán elegir que la liquidación se realice de forma tradicional o en forma tokenizada. Si optan por esta última, la Depositary Trust Company (DTC) registrará las acciones en blockchain como tokens.
La funcionalidad de tokenización de Nasdaq entrará en vigor una vez que la infraestructura relacionada de DTC y las aprobaciones regulatorias necesarias estén en su lugar, con una posible implementación en el tercer trimestre de 2026.
Para entender mejor las diferencias, usemos una metáfora sencilla: la estrategia de Nasdaq sería como añadir una opción de contabilidad digital en la ventanilla de un banco existente, donde el cliente sigue en la misma sucursal y realiza sus operaciones de la misma forma, solo que ahora el certificado se registra en blockchain; en cambio, la propuesta de NYSE sería como abrir un nuevo banco digital 24 horas junto a la sucursal tradicional, con un sistema completamente nuevo y servicios que la sucursal física no puede ofrecer.
Más aún, las diferencias principales entre ambas propuestas se reflejan en las capas de negociación y liquidación:
La NYSE adopta un modelo de “mercado paralelo”: los valores tokenizados se negocian en un mercado separado, y una misma acción puede cotizar en la bolsa principal y en la plataforma tokenizada simultáneamente.
Por su parte, Nasdaq opta por un “mercado unificado”: los valores tokenizados y tradicionales comparten el mismo libro de órdenes y mecanismo de formación de precios, evitando la fragmentación de liquidez y ofreciendo una experiencia de mercado similar a la actual.
Este es el aspecto más fundamental de la diferencia.
Nasdaq se apoya en los servicios existentes de DTC, usando fondos tradicionales. Tras la operación, Nasdaq envía la orden de liquidación a DTC —la blockchain solo añade una capa de registro digital sobre el sistema actual, sin reemplazarlo. Esta arquitectura tiene ventajas en términos de cumplimiento y control de riesgos, pero mantiene el ciclo de liquidación T+1.
La NYSE busca una liquidación en tiempo real (T+0) y soportar liquidación en stablecoins, rompiendo los límites de horarios de mercado. La razón por la que el mercado tradicional requiere ciclos de liquidación de T+1 o más largos es que procesos como transferencia de fondos, traspaso de valores y compensación toman tiempo. La liquidación instantánea puede mejorar significativamente la eficiencia del capital, como muestran datos de SIFMA: tras reducir el ciclo de T+2 a T+1 en EE. UU., la escala de fondos de liquidación del NSCC disminuyó en aproximadamente un 29% (unos 3.7 mil millones de dólares). La liquidación en tiempo real promete una mejora sustancial en eficiencia.
La elección de NYSE y Nasdaq por caminos distintos en la tokenización refleja sus diferentes evaluaciones sobre riesgos, oportunidades y competencia en el mercado. Analizar estas lógicas estratégicas ayuda a entender las consideraciones principales de las instituciones financieras tradicionales respecto a la adopción de blockchain.
Nasdaq opta por integrar en su sistema actual, lo que permite una rápida implementación, menor impacto en el mercado y menor inversión inicial. Sin embargo, esto limita las funciones innovadoras, como la negociación 24/7 y la liquidación instantánea. En esencia, Nasdaq apuesta a que la tokenización será una función incremental: la mayoría de los inversores institucionales no abandonarán pronto sus procesos tradicionales, y el valor de la tokenización radica en ofrecer una opción adicional, no en reemplazar el sistema actual.
Por otro lado, la NYSE construye una plataforma independiente, priorizando el aislamiento del riesgo. Separar el nuevo sistema del existente significa que, en caso de problemas técnicos o controversias regulatorias, la bolsa principal no se verá afectada. Además, la plataforma independiente puede diseñarse desde cero para soportar funciones como negociación 24/7 y liquidación en tiempo real, difíciles de implementar en la infraestructura actual. En un nivel más profundo, la NYSE está posicionándose como un proveedor de infraestructura para la próxima generación de mercados, con la ventaja de ser pionera en liquidación instantánea, que podría convertirse en estándar en el futuro.
Ambas bolsas consideran la regulación clave, pero toman caminos distintos.
Nasdaq busca operar dentro del marco regulatorio existente. Matt Savarese afirmó: “No estamos revolucionando el sistema financiero actual, sino avanzando gradualmente bajo la supervisión de la SEC en la tokenización.” Nasdaq reutiliza al máximo las estructuras regulatorias existentes, minimizando la incertidumbre regulatoria.
La NYSE, en cambio, opta por una vía más ambiciosa: crear un nuevo mercado, introducir stablecoins y ofrecer negociación 24/7, lo que puede implicar nuevos desafíos regulatorios. Sin embargo, considera que la ventana regulatoria actual es una oportunidad: en lugar de esperar a reglas completamente claras, prefiere participar activamente en la definición de las mismas. Esta postura de co-construcción regulatoria puede ofrecer ventajas competitivas si el entorno regulatorio se vuelve más favorable.
Nasdaq se enfoca en ofrecer un servicio adicional a sus clientes existentes, añadiendo una opción tecnológica para la tenencia tokenizada. La ventaja es bajo costo de migración y resistencia al cambio, pero su rol en esta transformación será más de “seguidor” que de “líder”.
La estrategia de la NYSE apunta a construir un ecosistema más amplio. Su plataforma planea ofrecer acceso sin discriminación a todos los corredores calificados, buscando convertirse en un nodo central que conecte el sistema financiero tradicional con el mundo de los activos digitales. Si tiene éxito, la NYSE podría evolucionar de ser un simple mercado a un proveedor de infraestructura que habilite toda la cadena de valor en la economía digital, con un potencial de negocio mucho mayor.
Ambas estrategias tienen sus ventajas y riesgos, y su éxito dependerá en gran medida del entorno externo, especialmente de la velocidad de evolución regulatoria. Esto nos lleva a la siguiente pregunta: ¿qué cambios regulatorios están ocurriendo en EE. UU. y cómo afectarán la implementación de ambas propuestas?
La estrategia de las dos principales bolsas de EE. UU. en la tokenización está estrechamente vinculada a la transformación del entorno regulatorio, que en los últimos años ha pasado de ser restrictivo a ser más abierto y predecible, facilitando la adopción de blockchain por parte de las instituciones tradicionales.
En años recientes, la SEC ha sido vista principalmente como una entidad que impone sanciones y define límites difusos en el ámbito de las criptomonedas, generando incertidumbre. Sin embargo, desde 2025, la narrativa de la SEC ha cambiado: ahora discute públicamente cómo “llevar los mercados de capital a la cadena”, y busca crear caminos regulatorios mediante exenciones, programas piloto y clasificaciones regulatorias. Este cambio se basa en tres percepciones: la eficiencia de liquidación blockchain es indiscutible; la demanda de liquidación instantánea y negociación 24/7 es creciente; y la influencia económica y política del sector cripto es significativa.
En julio de 2025, se promulgó la Ley GENIUS, la primera legislación federal en EE. UU. específica para stablecoins. Establece un marco regulatorio completo, exigiendo que los emisores mantengan reservas en dólares u otros activos de bajo riesgo en una proporción 1:1, y que publiquen informes mensuales certificados por altos ejecutivos. La stablecoin es una infraestructura clave para la liquidación instantánea en la ecosistema de valores tokenizados. La aprobación de esta ley proporciona certeza jurídica, eliminando obstáculos regulatorios importantes para la participación de instituciones tradicionales en este mercado. Esto explica por qué la NYSE ha incluido la liquidación en stablecoins en su propuesta.
El 23 de enero de 2025, el presidente Trump firmó una orden ejecutiva titulada “Fortalecimiento del liderazgo de EE. UU. en tecnología financiera digital”, que apoya el crecimiento responsable de activos digitales y blockchain, y creó un grupo de trabajo presidencial sobre mercados de activos digitales. Además, en ese mes, la SEC estableció un grupo especial para supervisar todo el proceso de emisión, negociación y custodia de activos digitales. La actitud del gobierno estadounidense ha pasado de la cautela a la promoción activa, brindando un marco institucional que respalda la estrategia de las bolsas en la tokenización.
Estos cambios regulatorios no solo facilitarán la implementación de las propuestas, sino que también transformarán profundamente el panorama del mercado de criptomonedas, afectando flujos de capital, infraestructura y límites regulatorios.
Con la mayor claridad regulatoria, los participantes del mercado pasarán de una postura defensiva a una más agresiva. La integración de las bolsas en la tokenización ofrecerá un canal confiable y regulado para fondos institucionales. Un mercado con la marca NYSE, operando bajo un marco regulatorio sólido, será muy atractivo para estos inversores. Esto puede acelerar la entrada de capital que hasta ahora se ha mantenido en la espera por cuestiones regulatorias. Aunque las plataformas de criptomonedas existentes puedan sentir presión a corto plazo, a largo plazo, la credibilidad de las bolsas será un “reforzador de crédito” para toda la cadena de valor de activos tokenizados, acelerando la maduración del mercado.
La liquidación en tiempo real transformará los modelos de cálculo de margen y reducirá significativamente el riesgo de contraparte. La reducción del espacio para arbitraje geográfico y temporal, junto con la negociación 24/7, cambiará la dinámica de los mercados globales. La agregación de liquidez en cadena puede crear nuevos profundidades de mercado, incluyendo pools de creadores de mercado, AMMs y modelos híbridos de órdenes.
La entrada de instituciones financieras reguladas elevará los estándares de cumplimiento en toda la industria. Las propuestas de las bolsas, que deben cumplir con las leyes existentes, establecerán un referente de cumplimiento. Al mismo tiempo, las autoridades regulatorias están desarrollando reglas específicas para valores tokenizados, reduciendo gradualmente las zonas grises.
Integrar sistemas tradicionales con blockchain es un reto técnico complejo. La capacidad de procesamiento de las redes blockchain, la interoperabilidad entre cadenas y la seguridad de los contratos inteligentes son áreas críticas. La inseguridad en la tecnología cross-chain y la manipulación del mercado en plataformas en cadena son riesgos potenciales.
A pesar de la mayor claridad regulatoria, persisten riesgos de fragmentación normativa, ya que la SEC y la CFTC aún están definiendo sus ámbitos de competencia, y la aceptación de reglas transjurisdiccionales aún está en desarrollo.
En cuanto a la cultura del mercado, cambiar décadas de hábitos financieros no será fácil. Los equipos legales, de cumplimiento y gestión de riesgos de las instituciones necesitarán tiempo para evaluar y confiar en estos nuevos modelos. La operación 24/7 también puede aumentar la volatilidad, exigiendo mayor capacidad de gestión del riesgo por parte de los inversores.
Corto plazo (1-2 años): seguimiento de la aprobación regulatoria. La propuesta de Nasdaq podría estar operativa a finales de 2026, mientras que la de NYSE aún no tiene fecha concreta, solo que se lanzará tras la aprobación regulatoria. La prueba piloto de DTC para la tokenización comenzará en la segunda mitad de 2026.
Mediano plazo (3-5 años): evolución de la estructura del mercado. Se espera un crecimiento explosivo en activos tokenizados, con cambios en el rol de los creadores de mercado. La competencia en cumplimiento tecnológico se centrará en protocolos de cumplimiento programable, reconocimiento transjurisdiccional y cálculos de privacidad.
Largo plazo (más de 5 años): transformación del paradigma regulatorio. La regulación puede pasar de centrarse en “instituciones” a “protocolos”, con cumplimiento mediante código. Se innovarán modelos de gobernanza, incluyendo votaciones por proxy en tokens y mecanismos de gobernanza en tiempo real.
En 1792, la NYSE fue fundada bajo un árbol de sicomoro en Wall Street. Más de dos siglos después, está migrando de lo físico a lo digital. Como señala Nasdaq en su propuesta, el mercado de acciones estadounidense pasó de certificados en papel a registros electrónicos; la tokenización puede considerarse la última etapa de esa evolución. En esta transformación histórica, los grandes ganadores serán aquellos que puedan cruzar las fronteras entre lo tradicional y lo cripto, equilibrando regulación, innovación y mercado, y encontrando las mejores soluciones en ese proceso dinámico.