Según Mizuho Securities, Alphabet elevó esta semana su orientación de gasto de capital para 2026, lo que desató de inmediato la preocupación de los inversores en bonos por los riesgos financieros derivados del acelerado gasto en infraestructura de IA por parte de los gigantes tecnológicos.
Los diferenciales de crédito de los bonos corporativos de los proveedores de servicios cloud, incluido Alphabet, Meta y Amazon, se han ampliado de forma notable, señalando mayores exigencias de riesgo por parte de los inversores en renta fija. Los swaps de incumplimiento crediticio (CDS) a cinco años de Oracle se dispararon, mientras que S&P Global rebajó la calificación de la empresa a BBB-. Los analistas señalan que Meta afronta mayores costes de financiación para su proyecto de centro de datos en Texas, de 12.000 millones de dólares, con los tipos de interés situándose por encima de los de proyectos comparables anteriores. Mizuho estima que el gasto de capital combinado de los proveedores de cloud superará el flujo de caja libre por primera vez en 2027, lo que obligará a depender en mayor medida de la deuda externa para financiar las ampliaciones de infraestructura de IA.