Del 2 de junio de 2026, de 19:15 a 19:30 (UTC), el ETH cayó bruscamente un 0,57% en 15 minutos; el rango de precio fue 1903,62-1915,63 USDT, con una amplitud del 0,63%. El pánico en el mercado se extendió y la volatilidad aumentó de forma notable.
El principal motor de esta variación es la pérdida de un nivel de soporte técnico clave del Bitcoin. Ese día, el Bitcoin cayó por debajo del soporte clave de 70.000 dólares y amplió la caída intradía en más del 3%, lo que avivó el sentimiento de aversión al riesgo sistémico en el mercado. Como termómetro del mercado cripto, la caída del Bitcoin provocó una salida rápida de fondos desde criptoactivos alternativos como ETH, generando un efecto de compresión de liquidez.
En segundo lugar, el precio del ETH rompió por debajo del umbral psicológico de 2.000 dólares, lo que activó la ejecución automática de órdenes de venta programadas y de stop-loss, y formó un ciclo de caída autorrealizada. En el aspecto técnico, el MACD muestra un cruce bajista (muerte) y el histograma negativo se amplifica; el RSI se ubicó en 67,51 en una zona neutral-débil, mientras el impulso bajista acelera su liberación. Al mismo tiempo, el índice de Miedo y Codicia está en 26, un nivel extremo de miedo, lo que amplifica de manera significativa la volatilidad del mercado. Los datos on-chain indican que las ballenas de ETH controlan aproximadamente el 57% del suministro total, alcanzando el nivel más alto desde 2015; una alta concentración de posiciones significa que la conducta de los grandes tenedores influye de forma importante en el precio.
El riesgo de volatilidad sigue presente. Hay que prestar especial atención a si el Bitcoin puede recuperar los 70.000 dólares, a si el ETH puede volver a situarse por encima de los 2.000 dólares y a si el índice de Miedo y Codicia se desvía de la zona extrema. En el plano técnico, si el RSI cae por debajo de 30, el ajuste podría intensificarse aún más.