De acuerdo con CNBC, el 21 de julio, el ETF de bonos del Tesoro estadounidense a corto plazo SGOV (iShares 0-3 Month Treasury ETF) registró entradas netas de 47,5 mil millones de dólares en lo que va de año, la cifra más alta entre todos los ETF de bonos. Los activos bajo gestión se acercaron a 100 mil millones de dólares, convirtiéndose en el tercer ETF de bonos más grande a nivel mundial.
El cambio refleja la preferencia de los inversores por una duración más corta, tras que el CEO de JPMorgan, Jamie Dimon, afirmara el 20 de julio que no compraría Treasuries estadounidenses con vencimientos largos, señalando que el rendimiento del Tesoro a 10 años, en torno al 4,0-4,5%, era adecuado. El rendimiento actual del 10 años se sitúa en el 4,6%. Los inversores mantuvieron la asignación a acciones mientras reducían la madurez de los bonos, una estrategia coherente con las preocupaciones del mercado por los déficits fiscales y el aumento de los rendimientos de los Treasuries a largo plazo.