El fabricante surcoreano de baterías SK On puso fin a su empresa conjunta con Ford el 21 de mayo, asumiendo el control exclusivo de su planta de baterías para vehículos eléctricos (EV) en Tennessee, mientras los socios deshacían su acuerdo de 2022 en medio de una demanda más débil de EV. SK On renombró la instalación de BlueOval SK Tennessee a SK On Tennessee y completó la reestructuración cinco meses después de anunciar la ruptura. Ford, por su parte, es propietaria y opera dos plantas de baterías en Kentucky tras la disolución. La medida refleja la desaceleración de las ventas de EV y la incertidumbre sobre la política en EE. UU., presionando a los fabricantes de baterías en toda la industria.
Restructuring y cambios operativos
SK On completó la transición a la propiedad exclusiva de la instalación de Tennessee, que ahora opera bajo la marca SK On Tennessee. Ford mantuvo el control independiente de sus dos plantas de baterías en Kentucky, que la empresa está reposicionando hacia sistemas de almacenamiento de energía estacionaria en lugar de baterías para EV.
La ruptura llegó después de que SK On recortara 968 empleos en su planta de Georgia en marzo, reflejando ajustes más amplios en las operaciones de SK On en EE. UU.
Impacto financiero
La disolución de la empresa conjunta generó beneficios financieros significativos para SK On. La empresa indicó que el cambio reducirá su deuda en aproximadamente 5,4 billones de wones, equivalentes a US$3,6 mil millones. SK On también proyectó ahorros anuales en costos de intereses de US$180 millones por la reestructuración.
Además, SK On dijo que reducirá la depreciación anual vinculada a las plantas de Kentucky en unos 330 mil millones de wones, o US$218 millones.