
El congresista estadounidense Steven Horsford y Max Miller han vuelto a presentar recientemente la Ley de Protección de Activos Digitales, Responsabilidad, Supervisión, Innovación, Impuestos y Rendimientos (PARITY Act), con el objetivo de actualizar de manera integral el marco actual de políticas de impuestos sobre criptomonedas en Estados Unidos. La versión más reciente elimina el umbral de exención de pequeñas operaciones de 200 dólares, introduce formalmente reglas de venta de lavado aplicables a las transacciones de activos digitales y distingue de forma explícita entre “staking pasivo” y actividades de negociación activas.
La política fiscal actual de criptomonedas en Estados Unidos exige que los tenedores declaren todas las ganancias o pérdidas de capital de las transacciones de todos los activos digitales, incluso los pagos cotidianos de pequeña cuantía, algo que la industria critica ampliamente por ser una carga administrativa excesiva y poco favorable para promover las criptomonedas como medio de pago.
El proyecto de ley PARITY es impulsado conjuntamente por legisladores de dos partidos; su naturaleza bipartidista se considera un intento estratégico para construir un respaldo amplio para la industria cripto en el debate sobre políticas fiscales. En los próximos meses, el Congreso de Estados Unidos debatirá de manera amplia temas relacionados con impuestos; se espera que, en cualquier legislación fiscal que pudiera convertirse en ley, se impulse con fuerza la inclusión de disposiciones relacionadas con criptomonedas.
Eliminación del umbral de exención de pequeñas operaciones de 200 dólares: el borrador original establecía un umbral de exención de 200 dólares para las transacciones de “stablecoins de pago reguladas”; la versión más reciente lo elimina. La alternativa es: siempre que la base de costo con la que el contribuyente posea stablecoins de pago reguladas no sea inferior al 99% del valor de reembolso, al vender no se reconocerá ninguna ganancia ni pérdida; en el caso de transacciones en bolsa, existe una base de costo presunta de 1 dólar
Introducción de reglas de venta de lavado aplicables a activos digitales: el borrador más reciente establece de manera explícita que las transacciones de criptomonedas estarán sujetas a las reglas de venta de lavado (Wash Sale Rule), con el fin de impedir que los inversionistas generen pérdidas fiscales de forma artificial mediante la venta rápida y la recompra del mismo activo. Esta medida no se considera una postura altamente controvertida: el senador Cynthia Lummis ya incluyó disposiciones similares en su proyecto de ley de impuestos del año pasado
Distinción entre staking pasivo y negociación activa: el proyecto de ley distingue de forma explícita entre “staking pasivo (Passive Staking)” y actividades de participación activa como comprar y vender, así como otras operaciones, para crear un marco de tratamiento fiscal diferenciado para ingresos de distintos tipos de criptomonedas
El avance legislativo posterior del proyecto de ley PARITY por el momento es incierto. Aunque hay rumores en la industria de que el Congreso podría presentar un “proyecto de ley de conciliación (Reconciliation Bill)” que incluya medidas fiscales, el presidente Trump también ya ha publicado su solicitud de presupuesto para el año fiscal 2027, pero si las disposiciones sobre criptomonedas finalmente se incorporarán a cualquier legislación fiscal que se apruebe sigue existiendo una incertidumbre considerable.
Aun así, las señales emitidas por la industria son claras: en cuanto exista cualquier legislación fiscal que pudiera convertirse en ley, la industria de criptomonedas impulsará a fondo la inclusión de las disposiciones correspondientes. La reintroducción del proyecto de ley PARITY sienta una base documental más concreta para las demandas de política de la industria en este ciclo de legislación fiscal.
El umbral de 200 dólares del borrador de diciembre de 2025 estaba dirigido principalmente a las stablecoins de pago reguladas y se relacionaba con el《GENIUS Act》. La versión de marzo de 2026 cambió el criterio a “la base de costo no es inferior al 99% del valor de reembolso” para determinar si no se reconocen ganancias o pérdidas; en esencia, proporciona un marco de exención más amplio para transacciones de stablecoins que cumplan las condiciones y ya no depende de un umbral fijo.
Las reglas de venta de lavado impiden que los inversionistas compren el mismo activo o uno sustancialmente similar dentro de los 30 días posteriores a venderlo con pérdida, y utilicen esa pérdida para realizar compensaciones fiscales. Actualmente, este criterio ya se aplica en el mercado de valores de Estados Unidos, pero aún no se ha incluido para criptomonedas. Si se aprueba el proyecto de ley, los inversionistas no podrán generar pérdidas fiscales contables de manera ilimitada mediante operaciones de venta de lavado a fin de año; las estrategias de planificación fiscal existentes deberán ajustarse en consecuencia.
El proyecto de ley todavía se encuentra en la fase de borrador para debate y no ha entrado en el proceso legislativo formal. El avance depende de la velocidad con la que se impulse la legislación fiscal general en el Congreso de Estados Unidos, y de si las disposiciones sobre criptomonedas pueden incorporarse a un posible proyecto de ley de conciliación fiscal. La industria planea hacer cabildeo de manera activa durante el próximo ciclo de legislación fiscal, pero los resultados concretos aún son difíciles de predecir.
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