Según la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de EE. UU., el 22 de mayo el gobierno congeló cerca de 500 millones de dólares en criptoactivos vinculados a la infraestructura digital controlada por el Estado de Irán. La medida se dirigió a una red interconectada de monederos digitales controlados directamente por el régimen iraní, con el objetivo de interrumpir el sistema bancario paralelo “en la sombra” de Teherán y limitar su capacidad para eludir las sanciones comerciales occidentales.
La aplicación se centró en identificar plataformas de comercio de criptomonedas respaldadas por el Estado usadas para evadir sanciones. De acuerdo con la directiva de la OFAC, el Tesoro ha incluido en una lista negra direcciones de cripto específicas, ha seguido la actividad de los pools de minería e impuso sanciones a proveedores extranjeros de tecnología que facilitan estas redes vinculadas a Irán. La agencia también advirtió a intermediarios financieros internacionales que las plataformas que ofrezcan servicios de compensación o asistencia de liquidez a entidades digitales iraníes marcadas corren el riesgo de una exclusión inmediata del sistema financiero de EE. UU.